Doom Patrol de Grant Morrison [1987-1995]
La Patrulla Condenada
Concebida en 1963 por Arnold Drake y Bruno Premiani, la Patrulla Condenada era un grupo de víctimas de accidentes transformadas en superhéroes cuyos poderes y apariencia los alejaban de una sociedad que luchaban por proteger. Al igual que los X-Men de Marvel, la Doom Patrol luchó con la privación de derechos, la autoestima y vivir con un don que también es una maldición.
Doom Patrol Vs. The Uncanny X-Men
Debutando unos meses antes de The Uncanny X-Men, la Patrulla Condenada compartiría muchos puntos en común con los mutantes de Marvel: Ambos tenían un mentor en silla de ruedas, ambos se anunciaban como "Los héroes más extraños del mundo" y los contrapuntos de los dos grupos se anunciaban como hermandades malvadas, para los X-Men eran La Hermandad de los Mutantes Malvados, mientras que la Doom Patrol luchó contra la Hermandad del Mal, y ambos equipos de villanos debutaron en el mismo mes de publicación, marzo de 1964.
Siempre se ha discutido si alguien en DC filtro las ideas a Stan Lee, o si simplemente Drake y Lee simultáneamente y de forma subconsciente alinearon a sus creaciones a la corriente subyacente del movimiento por los derechos civiles.
A pesar de las similitudes, las diferencias entre ambos eran enormes. Aunque los mutantes de los X-Men eran exóticos y raros, eran adolescentes jóvenes, cools y atractivos. Apelaban a una cultura juvenil en explosión con más facilidad que los miembros traumatizados de Doom Patrol. Los miembros de la Patrulla Condenada no eran niños con gafas de sol y minifaldas; Trataron horror corporal, discapacidad y pérdida de humanidad. Nunca se popularizaron como sus primos mutantes, y mientras que los X-Men formaron parte del espíritu de la época, Doom Patrol se ha cancelado numerosas veces.
El Estilo de Grant Morrison
Cuando Grant Morrison y Richard Case se hicieron cargo de Doom Patrol en 1989, capturaron la esencia de la creación original y la resumieron en una interpretación peculiar, sentida y moderna que perfeccionó su intención original.
Uno de las mayores cualidades de Morrison es su capacidad para tomar creaciones ajenas y décadas de continuidad, analizarlas dentro de sus contextos culturales más amplios y modernizar y magnificar la idea central, y Doom Patrol es el primer libro donde realmente muestra esa habilidad, convirtiendo al equipo en "Los héroes más extraños del mundo" una vez más.
Los cómics han utilizado durante mucho tiempo el tópico del marginado como héroe, ya sea en forma de alienígenas, nerds o los temas genéticamente diferentes, y los temas incipientes de las luchas de los marginados pueden remontarse hasta la Edad de Oro.
Morrison y Case lograron transmitir ese mensaje con orgullo y específicamente para la era moderna, sin asumir nunca un tono didáctico. Normalmente, el tema del outsiderismo se expresaba en los marginados que luchaban por la aceptación de la corriente principal: raros que suspiraban por la normalidad, adolescentes que cambiarían sus dones por los privilegios del anonimato.
En Doom Patrol, los marginados no querían asimilarse, ni demostrar su valía apoyando el orden establecido. Aunque comenzaron como guardianes del establecimiento, la Patrulla evolucionó para luchar por sus propios intereses y defender a los marginados frente al orden vigente. Ya no anhelaban ser como los demás; cambiarían el mundo para que fuera mejor para ellos mismos. Con discapacidad física, mentalmente inestables, sexualmente "desviados" y extrañamente raros, desafiaban los comportamientos de la sociedad y las ideas de normalidad de los lectores.
Ese reto también se extiende a la narrativa. Animal Man demostró rápidamente la predilección de Morrison por la experimentación en "El Evangelio del Coyote", pero Doom Patrol fue el primer libro que demostró hasta dónde podía adentrarse en el torbellino. Es como si The Beatles hubieran pasado de Rubber Soul a Sgt. Pepper sin Revolver. (En realidad, Morrison empezó Doom Patrol poco después de Animal Man y escribió ambos títulos simultáneamente durante años, así que es como si The Beatles grabaran Sgt. Pepper mientras aún estaban terminando Rubber Soul.)
Como Jim Steranko en los años 60, Morrison alterno el esquema de los superhéroes con el posmodernismo borgesiano, los cortes de Burroughs y el humor, la aleatoriedad y la idea central del dadaísmo: no todo tiene que entenderse.
Los Lápices de Richard Case
Como artista durante la mayor parte del tiempo, Richard Case se convirtió en el encargado perfecto para un material tan peculiar. Al principio, el estilo de Case es tradicional, y a medida que avanzaba el libro y se vuele cada vez más extraño, mejor y más fuera de lugar. Desarrolló figuras más expresivas, puso más énfasis en su dibujo de viñetas y jugó con la perspectiva de las viñetas y el diseño de páginas. Entendía las influencias artísticas que Morrison aportaba e incorporaba técnicas mixtas y collage para hacer que Doom Patrol pareciera realmente un artefacto dadaísta.
Aunque varios artistas muy buenos sustituyeron a Case —incluyendo a Sean Phillips, Jamie Hewlett y Philip Bond— y las portadas fueron aportadas por artistas como Simon Bisley y (en las colecciones comerciales) Brian Bolland—, sigue siendo el aspecto de Case lo que viene a la mente cuando piensas en Doom Patrol. Su estilo desbocado y desenfrenado encajaba perfectamente con las realidades y absurdos de Morrison, y nunca dejaba de transmitir el mensaje de que, por extraños que fueran, la Doom Patrol eran personas que luchaban, sufrían y amaban.
Conclusiones
Hay sagas con un tono más superheroico que pueden llegar a un público un poco más amplio, pero, sin dudas, la etapa de Morrison se alejo demasiado de las estructuras básicas de un comic de superhéroes del momento, para devenir en una historieta más de autor qué, incluso para las innovaciones de la época, era demasiado. Algo similar habíamos visto en su run en Animal Man.
El escocés siempre se defendió diciendo que era una época de comics de superhéroes muy lineales, y cuando hizo Doom Patrol, había gente que se alteraba porque no estaba acostumbrada a ver nada que no fuera tipos pegándose. Además de explicar que sus guiones estaban para disfrutarse sin necesidad de entender todo lo que ocurría, pero es obvio que esta etapa no era para cualquier lector.
Mas de treinta años después, La Patrulla Condenada sigue siendo el cómic de superhéroes de Morrison más extraño de todos los tiempos. Doom Patrol, una canción de amor para los marginados, es experimental, absurda, hilarante y esperanzadora. Si no la entiendes, tranquilo, no tienes por qué hacerlo.
Reseña por John R. Parker para Comics Alliance.






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